"Vine de Valencia a ese sitio para hacer canje de carnet de Brasil a España. Vení asustada, por las reseñas, pero era lo que tocaba. Al final, me atendió un hombre que se llama Gabriel, en el puesto 5.
Que maravilla es que las personas te traten como humanos. No pido que me sonríe y que me cante una canción de relajación. Pero que una persona te atienda, hablé bien, te pregunta con amabilidad, tiene buena cara y contesta a tus preguntas amigablemente... Eso no tiene precio.
Gracias Gabriel, ojalá todos fueran un poco como tú, y que entendieran que esos trámites son necesarios. Gracias."